Enviado por admin el Mar, 16/01/2018 - 14:26
16/01/18 

¡Una ballena visitó el Manzanares!

Hubo una época en el que el río Manzanares albergó ni más ni menos que una ballena, sí, así como lo oís, una ballena.

Pero ciertamente nos referimos a una leyenda antigua, como narran en muchas de sus historias Cervantes, Lope de Vega y Tirso de Molina. Debido a esta historia, a los madrileños, además de gatos, se les conoce como “ballenatos”.

Aunque ha quedado casi en desuso, lo cierto es que por mucho tiempo se trató de forma despectiva o burlesca a los madrileños con el mote de ballenato. Tanto que si buscas en la RAE, el significado de ballenato dira: "

1. m. Cría de la ballena.

2. m. y f. desus. Natural de Madrid

 

La historía, se refiere a un supuesto evento rutinario y sin mayor importancia, un tabernero de la villa cargaba con dificultad 2 cubas llenas y en un tropiezo se le caen al río. De allí parten distintas versiones. En esta oportunidad tomaremos la del "Diccionario Geográfico Popular de Madrid”, escrito por Camilo José Cela Conde, descendiente del autor de “La Colmena”:

 

<< (...) De dos saltos se plantó en la orilla de la furiosa corriente y empezó a hacer sobrehumanos esfuerzos a ver si podía salvar las cubas; pero las cubas continuaban navegando río abajo.

 

El tabernero, ya junto al puente de Toledo, cuando iba perdiendo toda esperanza de rescatarlas y se cansaba de seguirlas, vio a la orilla opuesta a dos de sus mejores parroquianos (...) Era tal el ruido del río, que no era posible entenderse más que por señas; pero el tabernero, creyendo que aquel par de borrachos no se resistirían a lanzarse al agua si les decía que del agua sacarían vino, empezó a gritarles con toda la fuerza de sus pulmones:

-¡Una va llena! ¡Una va llena!

(...) En cuatro minutos recorrió el barrio gritando:

-¡Una ballena! ¡Una ballena!

 

 

(...)Entre tanto, Madrid estaba alborotado, porque aquella sorprendente noticia había corrido con la celeridad del relámpago, desde la puerta de Toledo a la de Santa Bárbara, desde la puerta de Alcalá a la de Segovia, y desde el Salitre a las Maravillas. (...)>>

Otras de las versiones más populares en ocasiones se mezcla con la que acabamos de relatar, a modo de continuación del relato. Luego del alboroto se corrió la voz que la ballena recorría el Manzanares y había quedado encallada, así aquellos madrileños del siglo XVI bajaron a cazarla , pero solo encontraron una albarda (un aparejo de caballería, lleno de paja). El Manzanares sitio de encuentro entre los visitantes de Madrid y sus pobladores fue el escenario de las burlas hechas por los forasteros a los madrileños, y convirtiéndose así en un mote sinónimo de ingenuidad del habitante de tierra adentro. 

Si quieres saber más de la historia del Manzanares, apuntante a uno de nuestros bici tours donde te lo contamos