Enviado por ltoledo el Lun, 14/07/2014 - 00:37
14/07/14 

TUS VACACIONES SOBRE RUEDAS

Llega el período estival y con él, nuestras merecidas vacaciones. Para muchos, se presenta el momento perfecto para disfrutar de la bici con total libertad, sin límites de tiempo, aunque en parte se ve complicado si pensamos viajar en vacaciones. Pues bien, podemos considerar ciertos aspectos para que puedas marcharte de vacaciones (según en qué medio viajes) sin renunciar a tu bici.

VIAJANDO EN COCHE: Si planificas tus vacaciones familiares en un automóvil, el mayor inconveniente que encontrarás será el espacio. Entre las maletas, acompañantes y la bici, que según de qué tipo sea, ocupará más de la cuenta. Si tienes una bici plegable, en cualquier hueco podrás alojarla, pero si llevas una rueda grande, tendrás que desmontar la rueda delantera, girar el manillar y alguna que otra filigrana para que esta se acople al espacio del coche. Otra opción es transportarla en baca, remolque o acoples para el portón, pero siempre con cautela, cerciorándonos que el porta bicis que estamos acoplado esté debidamente homologado para ese vehículo, y así evitarnos problemas.

VIAJANDO EN AVIÓN: Si viajamos en avión con nuestra bici y no disponemos de un modelo plegable que quepa en la maleta de mano, debemos facturarla a parte, además de ir en una maleta o bolsa específica para bicis, o en su defecto, una caja de cartón. A la hora de embalarla, debemos tener en cuenta desmontar los pedales y ruedas, para que nos ocupe el mínimo espacio posible, y proteger los elementos de transmisión ante posibles golpes.

VIAJANDO EN TREN: El tren es una de las formas más cómodas de viajar con nuestra bici, ya que no suele tener coste adicional (dependiendo siempre si son trenes regulares o trenes de Alta Velocidad). Suelen estar provistos de vagones con zonas de anclaje para viajar con bicicletas. Incluso en los regionales, podrás llevarlos cerca de ti. En el caso de ser una plegable, podrás llevarla como equipaje de mano en la bodega de carga superior.

Otras opciones que podemos considerar es el envío por mensajería, lo que nos ahorraría tiempo y quebraderos de cabeza sin incrementar en exceso el coste, o valorar las posibles empresas de alquiler de bicicletas en nuestro destino, lo que además nos dará el disfrute extra de rodar otros modelos distintos de bicicleta.